Recurso gratuito

Redactor de Comunicaciones de Obra con IA

Convierte una nota rápida en el email formal correcto: a dirección facultativa, subcontratas, promotor o proveedores, con tono firme y plazo de respuesta.

Detecta el tipo de comunicación correctoNunca inventa fechas ni referenciasTono firme sin sonar agresivo

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Qué incluye

Skill completa en Markdown8 notas de ejemplo y sus comunicaciones generadasPlantillas por destinatario: DF, subcontrata, promotor, proveedor

Para quién

Jefes de obraEncargadosOficina técnica de constructoras pequeñas y medianas

Cuando hay que dejar constancia por escrito de un retraso, un incumplimiento o un sobrecoste, la nota mental de "esto lo tengo que poner por email" se queda muchas veces en el WhatsApp que ya se mandó, y el aviso formal nunca llega a redactarse — hasta que hace falta y ya no hay tiempo de hacerlo bien.

Esta skill toma la nota tal cual la escribirías —con prisa, sin estructura— e identifica sola a quién va dirigida y qué tipo de comunicación es: requerimiento a una subcontrata, aviso técnico a dirección facultativa, aviso de retraso o de sobrecoste al promotor, o reclamación de entrega a un proveedor. Devuelve el email listo, con asunto, referencia y plazo de respuesta, marcando con claridad cualquier dato que falte por completar.

Lo que no resuelve — y lo decimos en la propia skill — es la asesoría jurídica: no calcula penalizaciones contractuales ni interpreta cláusulas legales; para eso siempre hay que acudir a la dirección facultativa o a la asesoría del proyecto.

Bloqbase mantiene el historial de comunicaciones de cada obra en un mismo sitio, ligado al hito o la incidencia que las originó, así que cada aviso queda documentado y localizable. Descarga la skill gratis con tu email, o escríbenos si quieres verlo funcionando con tu obra real.

Cómo aplicarlo con criterio: empieza por un caso real y acotado, completa solo los datos que puedas comprobar y conserva la versión que hayas revisado. El objetivo no es rellenar un documento por cumplir, sino convertir una decisión de obra en un registro que otra persona pueda entender y revisar más adelante.

Antes de incorporarlo a tu proceso, comprueba tres cosas: que los datos de entrada proceden de una fuente identificable, que los cálculos o textos coinciden con la realidad del proyecto y que queda claro quién debe validar el resultado. Si falta una de ellas, trátalo como un borrador de trabajo y no como documentación definitiva.

Cómo preparar la entrada: empieza con un caso real y define qué pregunta debe responder la skill, qué periodo cubren los datos y qué campos no pueden faltar. Si una cifra es una estimación o procede de una fuente incompleta, márcala antes de pedir el análisis.

Cómo revisar la salida: comprueba que las conclusiones se pueden rastrear hasta tus datos, revisa las filas o documentos que sostienen cada alerta y contrasta los casos prioritarios con la persona responsable de la obra. Una skill ayuda a ordenar el criterio; no sustituye la aprobación técnica, contractual o económica.

Cómo incorporarla al proceso: guarda el prompt, los datos usados y la versión revisada del resultado junto al proyecto. Así puedes repetir el análisis cuando cambie el avance, comparar periodos y explicar por qué una recomendación fue aceptada, descartada o enviada a revisión.

Cómo llevarla a la práctica en un proyecto real

No se trata de descargar otro archivo y olvidarlo en una carpeta. Úsala en un caso concreto: una certificación pendiente, una reunión de coordinación, un desvío presupuestario o una entrega al promotor. Rellénala con datos reales de tu proyecto, valida el resultado con tu propio criterio técnico, y guárdala como referencia interna para repetir el proceso la próxima vez.

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